Buenas!
Esto se acabaaaaaaaaaaa... pero anem al gra.
14 de Noviembre
Visita a la ciudad de Melbourne, tras levantarnos (Isidre con una bonita resaca) y mejorar nuestro estado tras un desayuno incluido en el hotel, en un restaurante chino de al lado... non comment... Si China es eso... no la pisamos ni hartos de vino.
De Melbourne poco hay que destacar, nos asamos de calor, sobretodo. Lo que si, es que nos dimos un garbeillo a 100 kilometros al sur para ver la puesta de sol en un cabo al sur. A medida que ibamos para el sur, se fue nublando y no pudimos ver nada, ademas de que hizo un bajon de temperaturas de la leche. Total, si hace frio, una buena cenica en un bonito restaurante de la zona y de vuelta al chungo hotel de Melbourne.
Isidre
15 de Noviembre
Tremendo... esto fue lo que se llama un dia pletorico en toda su expresion.
La costa donde estan los 12 apostoles y lo que seria la Great Ocean Road (300 kilometros de carretera por la costa al oeste de Melbourne) son maravillosos. La ruta se empieza poco despues de Melbourne, y ya meten la carretera a pie de acantilado.
Las vistas eran muy bonitas, un dia soleado, con algo de bruma, pero la cosa tenia buena pinta.
Pero la ruta paisajista cambio totalmente una vez decidimos tomar un desvio hacia el sur, para ir a visitar un faro. De camino alli, vemos multiples carteles de "ojo! que hay koalas!! cuidado en la carretera!!", pero no vemos nada... hasta que vemos en un pequenyo eucalipto un par de coches parados mirando algo en sus ramas... toma ya!! un peaso koala durmiendo alli, uno del sur, que son algo mas grandes con un pelaje ligeramente mas marron. La Merce se hizo un harton de acariciarle la espalda, porque estaba a muy poca altura a merced de la Merce (rodoliiiiiiiiii). No habia manera de despegar a la xiquilla de ahi.
Finalmente lo consegui, nos fuimos al faro, que era muy majo... a lo que la dependienta de los tiquets nos comenta "que tal los koalas en la carretera? los habeis visto?"... nosotros nos miramos... eeeeerrrrr... "si, hemos visto uno grande". Asi que nos quedamos con cara de ... hem fet el panoli? solo hemos visto uno, cuando hay unos cuantos?
Efectivamente, a la vuelta... docenas... centenares.. millares de koalas saltando y bailando en las ramas... valeeeeeeeee, me pase! Me quedo con las varias docenas. Era avanzar con el coche 50 metros y ver colgados en las ramas 5 por ahi, 3 por alla... y el remate fue al ver una madre con su retonyo agarrado a la barriga entre unos matorrales. Sobredosis de koalas total!!! Ademas de repetir con el primer koala, que le dio una triple dosis de caricias... es que la chica tiene mono.
Ya os podeis imaginar. Merce mas contenta que un koala. =)
Despues de este pequenyo intermedio de mas de dos horas, nos dirigimos pitando 100 kilometros mas al oeste, para admirar la costa de acantilados que se llama los 12 apostoles. Unos acantilados de 100 metros de altura, que en su frente, tienen unas columnas inmensas de piedra separadas del continente, donde rompe el oleaje del Pacifico... indescriptiblemente precioso. Un paisaje de los que te dejan sin aliento.
Puesta de sol de camino de retorno a Melbourne, para meternos de nuevo en el hotel de los horrores chino. jijijiji.
Al dia siguiente nos toca vuelo a Sydney con nuestros colegas de JetStar (ha cruzar los dedos otra vez). Pero esta vez no fallaron... lo hicieron otros.
16 de Noviembre
Llegada puntual al aeropuerto de Sydney, con JetStar cumpliendo rigurosamente todo lo contratado (ni equipaje extraviado, ni cambio de horarios, ni cancelaciones, guai!). Pero el problema nos lo ponen en la agencia de alquiler de coches.
Esta gentuza no tenian oficinas en el aeropuerto, y nos toca llamarles para que nos vengan a buscar. Nos indican vagamente un punto de encuentro (un McDonalds a la derecha de la terminal). Como no lo encontramos, fuimos a que las chicas de la oficina de informacion del aeropuerto nos explicaran como llegar. Al final acabamos en un McDonalds a 10 minutos de la terminal.
Alli no aparece nadie... les llamamos varias veces, no se aclaran... hasta que al cabo de una hora y media de la primera llamada para que nos vinieran a buscar, nos hartamos y nos vamos hasta la terminal de nuevo, para concertar la recogida en otro punto, una parada de autobus.
Al final resulto que se pensaban que estabamos en la terminal internacional, donde si que hay McDonalds dentro, pero no se preocuparon de preguntarnos a que terminal habiamos llegado (de vuelos domesticos).
Ya lo dicen, de tontos, apaleados... llegamos a sus oficinas, ni una triste disculpa o comentario agradable sobre el tema. Nos alquilan el coche, pero me cargan en tarjeta VISA (la unica que estaba funcionando en ese momento) la franquicia total del vehiculo (ninguna otra companyia lo habia hecho hasta ahora) de 1500 $ australianos (en principio querian hacerlo por 2500 $). Unos 1000 euros aproximadamente, que me devolverian cuando retornara el coche. Como podeis imaginar, el tema fue de una alegria total. Sin fondos casi en la VISA (aun nos quedaban 5 dias mas de vacaciones). A Merce, le habian anulado una de las tarjetas por uso sospechoso (demasiados cargos en dolares, que les hizo pensar a los del banco que eran compras ilegales con su tarjeta), y han tardado unos cuantos dias en desbloquearla. Todo esto sin preguntarle a Merce... quins collons.
Llegamos al hotel, de lujo, y el botones "mandarin" (chun-li en sus horas extras) va y le pregunta a Merce: "Ol meli nails al yu estelin in le otel". A lo que Merce responde: "EIN?!?!" Tras varias repeticiones, Isidre descifra el mensaje que viene a ser "cuantas noches ibamos a estar en el hotel"... 4 jamelgo... 4.
Total, subimos a la planta 21 del hotel donde tenemos nuestra habitacion, abrimos las cortinas para disfrutar de unas buenas vistas y lo que vimos nos dejo petrificados, la pared lisa del edificio de al lado... no eres el mas alto, bandarra!! nos decian las paredes del vecino. Al menos la cama es king size y el LCD de 42" (aunque la tele ni la vimos).
Nos pasamos el dia visitando Sydney, que me sorprende y gusta a la vez. Pocos edificios altos, excepto los del downtown, la gran bahia... la Opera House de Sydney y el puente del puerto (Harbour Bridge).
Hicimos una visita guiada a la Opera House, pero nuestra buena suerte nos acompanyo como siempre, la sala grande con el segundo organo mas grande del mundo estaba cerrada al publico, porque Tori Amos tocaba esa noche y estaban preparando su escenario (me cago en tus muelas Tori). Como ingeniero disfrute como un ninyo, porque el sistema constructivo del conjunto de edificios fue muy innovador en su momento de ejecucion.
Despues de tanto jaleo, la anyoranza de nuestro pais nos hizo meternos en un bar espanyol, para tomar unas bravas, unos morunos, unos mejillones a la marinera y en mi caso, una Estrella Damm... que ya podrian tenerla mas fresquita... kabritos.
A dormir que manyana nos vamos a las Blue Mountains.
Manyana, la ultima entrega. Besicos.
Isidre
Esto se acabaaaaaaaaaaa... pero anem al gra.
14 de Noviembre
Visita a la ciudad de Melbourne, tras levantarnos (Isidre con una bonita resaca) y mejorar nuestro estado tras un desayuno incluido en el hotel, en un restaurante chino de al lado... non comment... Si China es eso... no la pisamos ni hartos de vino.
De Melbourne poco hay que destacar, nos asamos de calor, sobretodo. Lo que si, es que nos dimos un garbeillo a 100 kilometros al sur para ver la puesta de sol en un cabo al sur. A medida que ibamos para el sur, se fue nublando y no pudimos ver nada, ademas de que hizo un bajon de temperaturas de la leche. Total, si hace frio, una buena cenica en un bonito restaurante de la zona y de vuelta al chungo hotel de Melbourne.
Vistas del Puente de Londres al sur de Melbourne.
Isidre
15 de Noviembre
Tremendo... esto fue lo que se llama un dia pletorico en toda su expresion.
La costa donde estan los 12 apostoles y lo que seria la Great Ocean Road (300 kilometros de carretera por la costa al oeste de Melbourne) son maravillosos. La ruta se empieza poco despues de Melbourne, y ya meten la carretera a pie de acantilado.
Las vistas eran muy bonitas, un dia soleado, con algo de bruma, pero la cosa tenia buena pinta.
Pero la ruta paisajista cambio totalmente una vez decidimos tomar un desvio hacia el sur, para ir a visitar un faro. De camino alli, vemos multiples carteles de "ojo! que hay koalas!! cuidado en la carretera!!", pero no vemos nada... hasta que vemos en un pequenyo eucalipto un par de coches parados mirando algo en sus ramas... toma ya!! un peaso koala durmiendo alli, uno del sur, que son algo mas grandes con un pelaje ligeramente mas marron. La Merce se hizo un harton de acariciarle la espalda, porque estaba a muy poca altura a merced de la Merce (rodoliiiiiiiiii). No habia manera de despegar a la xiquilla de ahi.
El famoso faro al que ibamos.
Finalmente lo consegui, nos fuimos al faro, que era muy majo... a lo que la dependienta de los tiquets nos comenta "que tal los koalas en la carretera? los habeis visto?"... nosotros nos miramos... eeeeerrrrr... "si, hemos visto uno grande". Asi que nos quedamos con cara de ... hem fet el panoli? solo hemos visto uno, cuando hay unos cuantos?
Efectivamente, a la vuelta... docenas... centenares.. millares de koalas saltando y bailando en las ramas... valeeeeeeeee, me pase! Me quedo con las varias docenas. Era avanzar con el coche 50 metros y ver colgados en las ramas 5 por ahi, 3 por alla... y el remate fue al ver una madre con su retonyo agarrado a la barriga entre unos matorrales. Sobredosis de koalas total!!! Ademas de repetir con el primer koala, que le dio una triple dosis de caricias... es que la chica tiene mono.
Quien esta tocando al pobrecito koala?
Mama koala y nene koala.
Koala echando la siesta.
Ya os podeis imaginar. Merce mas contenta que un koala. =)
Efectos de la sobredosis de koalas: creerse uno de ellos.
Despues de este pequenyo intermedio de mas de dos horas, nos dirigimos pitando 100 kilometros mas al oeste, para admirar la costa de acantilados que se llama los 12 apostoles. Unos acantilados de 100 metros de altura, que en su frente, tienen unas columnas inmensas de piedra separadas del continente, donde rompe el oleaje del Pacifico... indescriptiblemente precioso. Un paisaje de los que te dejan sin aliento.
Vista de parte de los 12 Apostoles y el acantilado, lo que la bruma nos dejo ver.
El otro lado de los 12 Apostoles, un poquitin mejor que a contraluz.
Puesta de sol de camino de retorno a Melbourne, para meternos de nuevo en el hotel de los horrores chino. jijijiji.
Al dia siguiente nos toca vuelo a Sydney con nuestros colegas de JetStar (ha cruzar los dedos otra vez). Pero esta vez no fallaron... lo hicieron otros.
16 de Noviembre
Llegada puntual al aeropuerto de Sydney, con JetStar cumpliendo rigurosamente todo lo contratado (ni equipaje extraviado, ni cambio de horarios, ni cancelaciones, guai!). Pero el problema nos lo ponen en la agencia de alquiler de coches.
Esta gentuza no tenian oficinas en el aeropuerto, y nos toca llamarles para que nos vengan a buscar. Nos indican vagamente un punto de encuentro (un McDonalds a la derecha de la terminal). Como no lo encontramos, fuimos a que las chicas de la oficina de informacion del aeropuerto nos explicaran como llegar. Al final acabamos en un McDonalds a 10 minutos de la terminal.
Alli no aparece nadie... les llamamos varias veces, no se aclaran... hasta que al cabo de una hora y media de la primera llamada para que nos vinieran a buscar, nos hartamos y nos vamos hasta la terminal de nuevo, para concertar la recogida en otro punto, una parada de autobus.
Al final resulto que se pensaban que estabamos en la terminal internacional, donde si que hay McDonalds dentro, pero no se preocuparon de preguntarnos a que terminal habiamos llegado (de vuelos domesticos).
Ya lo dicen, de tontos, apaleados... llegamos a sus oficinas, ni una triste disculpa o comentario agradable sobre el tema. Nos alquilan el coche, pero me cargan en tarjeta VISA (la unica que estaba funcionando en ese momento) la franquicia total del vehiculo (ninguna otra companyia lo habia hecho hasta ahora) de 1500 $ australianos (en principio querian hacerlo por 2500 $). Unos 1000 euros aproximadamente, que me devolverian cuando retornara el coche. Como podeis imaginar, el tema fue de una alegria total. Sin fondos casi en la VISA (aun nos quedaban 5 dias mas de vacaciones). A Merce, le habian anulado una de las tarjetas por uso sospechoso (demasiados cargos en dolares, que les hizo pensar a los del banco que eran compras ilegales con su tarjeta), y han tardado unos cuantos dias en desbloquearla. Todo esto sin preguntarle a Merce... quins collons.
Llegamos al hotel, de lujo, y el botones "mandarin" (chun-li en sus horas extras) va y le pregunta a Merce: "Ol meli nails al yu estelin in le otel". A lo que Merce responde: "EIN?!?!" Tras varias repeticiones, Isidre descifra el mensaje que viene a ser "cuantas noches ibamos a estar en el hotel"... 4 jamelgo... 4.
Total, subimos a la planta 21 del hotel donde tenemos nuestra habitacion, abrimos las cortinas para disfrutar de unas buenas vistas y lo que vimos nos dejo petrificados, la pared lisa del edificio de al lado... no eres el mas alto, bandarra!! nos decian las paredes del vecino. Al menos la cama es king size y el LCD de 42" (aunque la tele ni la vimos).
Nos pasamos el dia visitando Sydney, que me sorprende y gusta a la vez. Pocos edificios altos, excepto los del downtown, la gran bahia... la Opera House de Sydney y el puente del puerto (Harbour Bridge).
Hicimos una visita guiada a la Opera House, pero nuestra buena suerte nos acompanyo como siempre, la sala grande con el segundo organo mas grande del mundo estaba cerrada al publico, porque Tori Amos tocaba esa noche y estaban preparando su escenario (me cago en tus muelas Tori). Como ingeniero disfrute como un ninyo, porque el sistema constructivo del conjunto de edificios fue muy innovador en su momento de ejecucion.
La Opera House de Sydney.
Despues de tanto jaleo, la anyoranza de nuestro pais nos hizo meternos en un bar espanyol, para tomar unas bravas, unos morunos, unos mejillones a la marinera y en mi caso, una Estrella Damm... que ya podrian tenerla mas fresquita... kabritos.
A dormir que manyana nos vamos a las Blue Mountains.
Manyana, la ultima entrega. Besicos.
Isidre









Espectacular!!! quina passada Els 12 apòstols quin pedazo paisatge!! Tremendo.... Una pena no poder entrar a l'òpera... però mola, oi?
Spanish Restaurant!! trankis, Tots acabem caien en la temptació de saber si les braves del lloc on estem de vacances son bones o no... La nostàlgia pot amb nosaltres. Per cert, eren bones, teniu targeta!
El que està clar és que no us heu avorrit gens en aquest viatge! I dic només viatge, perquè no tinc tant clar que sigui de noces :-OOO Enteneu-me, us esteu fotent un tute, que no ve de gust res de res!!!
Ja tenim moltes ganes de veure-vos en persona!!
Un petó,
Neus
PD. enrecorda't que a la teva germana gran li agrada el vi i que que ja té el desig de tastar allò que portaràs a la maleta ;-)))
Neus, la temptacio de la paella la hem tingut, pero finalment ens hem decantat per posar-nos fins el cul de sushi. Aqui es bo i molt be de preu. Ja us ensenyarem fotos d'una plata de sushi variat que ens varem fotre per 4 xavos.
I el vi esta a la maleta, tu tranquila. jijijiji.
Petons.